Han sido tantas las ideas y palabras que han pasado por mi mente durante estos días, que ahora me asusta pensar de que están hechos mis sentimientos. Sé que solo basta una mirada cómplice o una sonrisa sincera para que algo se pare dentro del pecho, pero este mecanismo destartalado perdió en el tiempo las ganas de sentir.
Me gusta cerrar los ojos e imaginar que todo fue diferente. Contradictorio ¿verdad?
Abrí la puerta y salí a la calle. El viento azotó mi rostro, como una bofetada de realidad, la puerta se cerró dejando tras de si todo aquello con lo que un día soñé. El frio congelaba mis huesos, no era tanta la diferencia de cuando quemaba el sol. Siempre fuí fria por dentro, quizás fue precisamente por eso, que cuando todo estaba bajo cero, yo empecé a derretirme…
tu te limitabas a escribir palabras bonitas para rellenar un hueco en blanco,
mientras yo me retorcía las entrañas intentando expresar todo lo que estaba sintiendo.
No consigo concentrarme. Llevo cerca de dos horas esperando la llamada y el maldito teléfono solo suena para preguntar. ¡Yo no quiero preguntas! Solo quiero escuchar que todo fue bien, que el catorce rompió su suerte.
Supongo que es una técnica de auto-control, o de querer ocultar lo que es casi evidente. Hacer bromas estúpidas sobre cualquier hipotético resultado, hacer como que no pasa nada.
No he podido resistirme, ha sido una sensación tan descomunal que me han venido a la cabeza miles de recuerdos, de sentimientos, de sensaciones y una tempestad de palabras se me ha acumulado en la garganta.
Nuevo videoclip de Marea, “Petenera”, a priori, nada demasiado importante, pero inmediatamente despues de darle al play y ver el rostro de un grande, la fuerza cuando aprieta los dientes y el valor dentro del cuerpo con cada bocanada de aire, lo he vuelto a sentir.
No hay palabras para describir esta sensación que aún perdura en mi cuerpo, no solo por la intención con la que este video esta hecho, sino por esos pequeños detalles, gestos, miradas al cielo…que demuestran que alguien no muere si se le sigue recordando.
“Hoy
quisieramos ser grandes,
tan grandes como la tristeza,
como la vida que cosechaste a manos llenas.
Tan solo por hoy,
gigantes como tu alegria,
como nuestros puños cerrados,
como tus brazos abiertos.
Solamente hoy,
confundidos con las lágrimas de este cielo que,
tal que los tuyos,
nosotros,
por ser hoy,
también está llorando.”
A la memoria de June Olayzola
He recordado con esto, aquel 14 de agosto de este mismo año. Un viaje precipitado con destino el paraiso. Porque cada segundo de aquella tarde-noche fue especial, cada paso por aquellas calles de rostros conocidos alimentó esa magia, esa pasión, ese sentimiento tan arraigado que me evade de cualquier circunstancia y que solo me deja disfrutar. Sonreir entre historias demasiado reales que a veces incluso hacen daño.Y hacer realidad ese sueño, que incluso me da miedo decirlo muy alto por miedo a que se rompa. Algo tan lejano, tan utópico, tan ansiado, fue por fin la causa de miles de momentos para el recuerdo. Aquellas notas que dieron comienzo a una noche mágica. Estar frente a ellos, escuchando sus historias descabelladas y dejar de ser consciente de aquella realidad tan bella.
Puede resultar estúpido, tal vez, o quizás exagerado, pero ellos fueron los primeros, quienes marcaron un antes y un después en mi vida, aquellos que con cada palabra que sale de esa voz ronca y desgastada, me llenan el alma. Son Marea, son los grandes, son un desfile de sensaciones inexplicable.
Y por la pua, la hoja firmada, los besos, las risas…
- Nota 1: Los rostros se mantienen en el anonimato por motivos evidentes.
- Nota 2: En los videos, omitir las voces que cantan de fondo
por vuestro bien.
Ha sido una cuenta atrás que parecía eterna, miles de minutos observando el silencio, delirando a veces, y produciendo en muy pocas ocasiones. Hoy, por última vez, fuimos los protagonistas de una historia de mendicidad, sonreimos ante los focos y escuchamos su hipocresia desde la fila de atrás. Olía a final, un flashback de momentos para el recuerdo.
¿Al final que hiciste?
Sentarme en un banco, camuflar una botella, envenenarme y sonreir, sonreir hasta no poder mas.
Había pensado en miles de cosas para hacer este momento “especial” pero con cada calada se me esfuma una idea.
Miles de historias y de sentimientos vomitados a bocajarro, palabras que me han hecho sonreir y deseos inalcanzables que me daban ganas de llorar. Complicidad, y una historia igual que la mia al otro lado del mundo, o tal vez mas de una. Personas que fueron mas que nombres, convertidas en una sensación. Un gran mundo recogido en una linea.
Posteado en Fondo Del Cajón sobre Noviembre 8, 2007 por Maki
La brisa me despierta de mi letargo en ti. Me resulta dificil mantener mis cinco sentidos alerta. Escucho tu voz, como en la lejania, una ilusión demasiado real que me mata. A veces siento que se para el tiempo, que todo fue y que ahora no queda nada. A veces tengo miedo, miedo de perderme en los recuerdos, miedo de abrir heridas que tal vez nunca se cerraron. Te recuerdo. Me prometí no volver a hacerlo, pero te recuerdo.
Me he comprado un gato, cada mañana me araña las entrañas cuando pienso en ti, me dice que tengo que olvidarte, yo no puedo.
Sigo aqui, intentando explicarte, intentando convencerte, intentando buscar una razón, una razón que me explique, una razón que cure todo el dolor, una razón que no se alimente solo de recuerdos, que no sea un pasado efímero, que no sea un presente muerto.
Suelo soñar que vuelo, el mundo se rompe y vuelvo a ti. Un entresijo de palabras sin destino. El objetivo fallido de la maraña de mi vida. Existo en un reflejo de luz frente al espejo y después desaparezco, como el soplido de un mago antes de crear una llama de entre sus manos. Todo da vueltas, gira en torno a un punto al que no quiero regresar. Una espiral con nombre propio que me desgasta el alma.
Los payasos son terroríficos, como las niñas vestidas de comunión. Se abre la puerta y el sonido del silencio resbala por las escaleras. Una vez intenté abrirme el pecho el canal, me faltaron piezas y me sobraron motivos. La luz no me deja ver.
Me senté en mitad de la nada esperando tu regreso. La distancia juega a despistarme.
Ahora, tengo un roto en el pecho, y miles de noches en vela pensando en ti…
[¿Que necesitas? Cafe y Castañas] Un proyecto de algo.
Me gustan las mayusculas en algunas palabras. Con nombre propio. Ni tues ni yoses que rompan el encanto.
Un juego de lucecitas amarillas parpadeantes con sabor a nostalgia. Manual de instrucciones de un artista. Malas noticias para unas manos que solo quieren conocer.
Me prometí no volver a escribirte. Arrancar de mis entrañas el sonido de tus palabras. Y ya me ves, intentando inventar alguna historia para que encaje mi final.
Escucharte con los ojos cerrados.
P.D: Ruego opiniones sobre el lavado de cara del blog
Nombre: Maki
Residente en: El Infierno
Esclava de... Las noches bañadas en alcohol mezclado, las nubes de humo y los rincones oscuros, las páginas en blanco y tinta negra en las manos, el ruido del alma, el sonido del silencio, los juegos entre sábanas [...]