Las calles se visten de fiesta, el olor a pólvora contagia el ambiente, las marchas moras y cristianas bañan el asfalto…
Siete días llenos de magia e ilusión. El pistoletazo de salida para olvidarme del mundo real.
Esta entrada fue publicada en Abril 30, 2008 a las 9:43 am y archivada bajo Fronteras diarias . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
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